La cultura no debe glorificar a quienes destruyen nuestro país.
Durante décadas, hemos permitido que la narrativa del crimen organizado se infiltre en nuestra música, televisión y tejido social. Lo que comenzó como un registro de la realidad se ha convertido en un motor de aspiracionalidad violenta.
"Cuando la violencia se convierte en entretenimiento, la justicia se vuelve una ficción."
Este no es un ataque contra el arte o la libertad de expresión. Es un llamado a la responsabilidad colectiva.
No buscamos censurar, sino desmitificar. Queremos exponer las consecuencias reales de la violencia que estas narrativas omiten: las víctimas, el desplazamiento y el dolor de miles de familias mexicanas.
México merece una cultura que inspire, que construya y que refleje lo mejor de nosotros.
PERSONAS SUMADAS AL MOVIMIENTO
Si tú también crees que es momento de un cambio, únete al movimiento. Sé parte de quienes estamos diciendo: No más narcocultura.